El mantenimiento de las válvulas de mariposa de la oblea incluye principalmente los siguientes aspectos:
Inspección y limpieza regular: limpie y mantenga la válvula regularmente para garantizar su funcionamiento normal y sellado. Verifique la condición interna de la válvula, mantenga la válvula limpia y evite que el polvo y los desechos ingresen a la válvula.
Mantenimiento de lubricación: agregue lubricantes como aceite seco amarillo, disulfuro de molibdeno o polvo de grafito a los hilos y tallos del vástago de la válvula para reducir la fricción y el desgaste. Gire la rueda de mano regularmente para agregar lubricantes a los roscas del vástago de la válvula para evitar morder.
Inspección del sello: verifique la integridad del sello de goma y la junta para asegurarse de que no estén envejecidos o dañados. Si se encuentra fugas de agua, la tuerca debe apretarse nuevamente.
Evite la corrosión: para las válvulas que no se usan comúnmente, el empaque de asbesto debe eliminarse para evitar la corrosión electroquímica. El almacén donde se almacenan las válvulas deben mantenerse limpias y secas para evitar ambientes húmedos y corrosivos.
Precauciones de operación: evite la fuerza excesiva durante la operación para evitar daños a la válvula y los sellos. Controle la apertura y el cierre de la válvula de mariposa por manual o dispositivo eléctrico para garantizar un funcionamiento suave.
Ambiente de almacenamiento: la válvula debe almacenarse en un entorno seco, limpio y no corrosivo, evitando la luz solar directa. El almacén donde se almacena la válvula debe mantenerse limpio y seco, evitando ambientes húmedos y corrosivos.
Manual de instalación y mantenimiento: el manual de instalación debe leerse cuidadosamente durante la instalación y el mantenimiento para garantizar que el tamaño y el tipo de válvula apropiados se seleccionen correctamente. Mantenga la superficie de los componentes de la válvula limpio y reserve suficiente espacio de desmontaje para que pueda resolverse rápidamente en caso de falla.
